marzo 20, 2006

RECUERDOS...

Hoy leyendo cosas nuestras, encontré una vieja carta...

Este cuarto donde vivo sin tus visitas, es como un manicomio para una sola persona, como un cráter en la luna, como el estómago olvidado de un muerto de hambre. Falta tanto de tu encanto aquí en esta cueva, en esta casa, que no lo es por convicción, sino por costumbre. Para avivar el fuego, no están tus senos. Y no tengo ese ardor que quema entre tus piernas. Pero flota como el ligero humo de un incienso, tu recuerdo. Y me incendia vivo, este deseo.

Definitivamente hace falta, si, tu presencia femenina que hace que todo adquiera una tonalidad distinta, que mis cosas adquieran vida y empiecen a hablarme, contándome historias. Otros dirán que hace falta un florero, una planta, cambiar el color de las cortinas, pintar las paredes. Pero lo que falta es tu mirada, iluminando mi mundo como un amanecer que no acaba, a esta silla y a esta mesa le hacen falta tus palabras como sortilegios. Todo es medio muerto aquí, mi cama que contigo es como el lomo de un potro salvaje, hoy yace inerte.

Y el aire es aire nada más, no es como ese oxígeno salpicado de luciérnagas que se respira cuando yacemos acostados en nuestra cama, después de amarnos como felinos rabiosos. No hay esas estrellas titilantes que nacen donde pones tus manos, solo quedan algunas dormidas sobre mi pecho, esparcidas como testimonios. Es una luminosa estela que baja hasta adornar la huella de tus labios delirantes, que danzaban aquella tarde un vals en mi sexo.

Pero pronto sacaré de la esquina lejana y olvidada, mi maleta empolvada de buenos tiempos. Y dejaré este lugar bajo llave y en suspenso. Tendré de nuevo un cuarto cerca de ti, en mi vieja casa, donde vendrás cada día a darme vida con tus besos, donde dibujaré mi sombra vivaz sobre el lienzo de tu blanco cuerpo. Mi mano será un cisne suicida bajando por tu espalda.

Comeremos besos. Tu boca será pan caído del cielo. Y mis labios agua. Y tu sonrisa de siempre, me hará levitar de nuevo, como una nube de verano, en nuestra habitación a media luz. Y cuando tengas miedo de que sea tan solo un sueño, tú tomarás mi mano como un ancla, y aterrizaré seguro con una de mis caricias, en el refugio acogedor que es tu desnudez.

EL COMPA NIETZCHE

"Quien ha alcanzado la libertad de la razón, aunque sólo sea en cierta medida, no puede menos que sentirse en la tierra como un caminante, pero un caminante que no se dirige hacia un punto de destino pues no lo hay. Mirará, sin embargo, con ojos bien abiertos todo lo que pase realmente en le mundo; asimismo, no deberá atar a nada en particular el corazón con demasiada fuerza: es preciso que tenga también algo del vagabundo al que agrada cambiar de paisaje."

-Friedrich Nietzche

ALLAN POE OTRA VEZ

Un Sueño en un Sueño

¡Recibe en la frente este beso!
Y, por librarme de un peso
antes de partir, confieso
que acertaste si creías
que han sido un sueño mis días;
¿Pero es acaso menos grave
que la esperanza se acabe
de noche o a pleno sol,
con o sin una visión?
Hasta nuestro último empeño
es sólo un sueño en un sueno.

Me encuentro en la costa fria
Que agita la mar bravia,
Oprimiendo entre mis manos,
Como arenas, oro en granos.
¡Que pocos son! Y alli mismo,
De mis dedos al abismo
Se desliza mi tesoro
Mientras lloro, ¡mientras lloro!
¿Evitare ¡ oh Dios ! su suerte
oprimiendolos mas fuertes?
¿ Del vacio despiadado
Ni uno solo habre salvado ?
¿ Cuanto hay de grande o pequeño
Solo es un sueño en un sueño ?

ALLAN POE

El Corazón Delator

Edgar Allan Poe

¡Es verdad! nervioso, muy, muy terriblemente nervioso yo había sido y soy; ¿pero por qué dirán ustedes que soy loco? La enfermedad había aguzado mis sentidos, no destruido, no entorpecido. Sobre todo estaba la penetrante capacidad de oír. Yo oí todas las cosas en el cielo y en la tierra. Yo oí muchas cosas en el infierno. ¿Cómo entonces soy yo loco? ¡Escuchen! y observen cuan razonablemente, cuan serenamente, puedo contarles toda la historia.

Es imposible decir cómo primero la idea entró en mi cerebro, pero, una vez concebida, me acosó día y noche. Objeto no había ninguno. Pasión no había ninguna. Yo amé al viejo. El nunca me había hecho mal. Él no me había insultado. De su oro no tuve ningún deseo. ¡Creo que fue su ojo! Sí, ¡fue eso! Uno de sus ojos parecía como el de un buitre — un ojo azul pálido con una nube encima. Cada vez que caía sobre mí, la sangre se me helaba, y entonces de a poco, muy gradualmente, me decidí a tomar la vida del viejo, y así librarme del ojo para siempre.

Ahora éste es el punto. Ustedes me imaginan loco. Los locos no saben nada. Pero ustedes deberían haberme visto. Ustedes deberían haber visto cuan sabiamente yo procedí —¡con qué cuidado! — ¡con qué previsión, con qué disimulo, yo me puse a trabajar! Nunca fui más amable con el viejo que durante toda la semana antes de matarlo. Y cada noche cerca de la medianoche yo giraba el picaporte de su puerta y lo abría, ¡oh, tan suavemente! Y entonces, cuando había hecho una apertura suficiente para mi cabeza, ponía una oscura linterna sorda todo cerrada, cerrada para que ninguna luz saliera, y entonces metía mi cabeza. ¡Oh, ustedes habrían reído al ver cuan hábilmente la metía! La movía lentamente, muy, muy lentamente, para no perturbar el sueño del viejo. Me tomó una hora poner mi cabeza entera dentro de la apertura hasta poder ver como él yacía sobre su cama. ¡Ja! ¿Habría sido un loco tan inteligente como para hacer esto? Y entonces cuando mi cabeza estaba bien dentro del cuarto abrí la linterna cuidadosamente — OH, tan cuidadosamente — cuidadosamente (ya que los goznes crujían), la abrí apenas tanto como para que un único rayo delgado cayera sobre el ojo de buitre. Y esto lo hice durante siete largas noches, cada noche sólo a la medianoche, pero encontraba el ojo siempre cerrado, y así era imposible hacer el trabajo, porque no era el viejo quien me vejaba sino su Ojo Perverso. Y todas las mañanas, cuando el día irrumpía, iba con audacia a su cuarto y le hablaba valientemente, llamándolo por su nombre en un tono cordial, y averiguando cómo había pasado la noche. Entonces pueden ver que tendría que haber sido un viejo muy profundo, en verdad, para sospechar que cada noche, cerca de las doce, yo lo observaba mientras dormía.

Hacia la octava noche fui más precavido que lo común en abrir la puerta. El minutero de un reloj se mueve con más rapidez que mi propia mano. Nunca antes de esa noche había yo sentido el alcance de mis propias facultades, de mi sagacidad. Apenas podía contener mis sentimientos de triunfo. Pensar que allí estaba yo, abriendo la puerta poco a poco, y él ni siquiera soñaba con mis actos o pensamientos secretos. Yo casi reí con la idea, y quizás él me oyó, ya que de repente se movió en la cama como alarmado. Ahora ustedes pueden pensar que di marcha atrás — pero no. Su cuarto era tan como negro como la brea con la pesada oscuridad (las persianas estaban bien cerradas por el miedo a los ladrones), y por eso sabía que él no podía ver que la puerta se abría, y seguí empujándola constantemente, constantemente.

Entré mi cabeza, y estaba por abrir la linterna, cuando mi pulgar se resbaló sobre la lata que la cerraba, y el viejo saltó en la cama, gritando, "¿Quién anda ahí?"

Me quedé muy quieto y no dije nada. Durante una hora entera no moví ni un músculo, y mientras tanto no lo oí acostarse. Todavía estaba sentado en la cama, escuchando; al igual que yo lo he hecho noche tras noche escuchando los relojes de la muerte en la pared.

En un momento, oí un suave gemido, y supe que era el gemido del terror mortal. No era un gemido de dolor o de pena — ¡oh, no! Era el sonido sofocado que se levanta desde el fondo del alma cuando ésta se sobrecarga de temor. Yo conocía bien el sonido. Hace algunas noches, justo a medianoche, cuando todo el mundo dormía, ha brotado de mi propio pecho, profundizando, con su tremendo eco, los terrores que me enloquecían. Digo que lo conocía bien. Yo sabía lo que el viejo sentía, y lo compadecí aunque en mi corazón riera. Sabía que él había estado despierto desde el primer ruido débil cuando se había vuelto en la cama. Sus temores habían estado creciendo en él desde entonces. Había tratado de imaginarlos sin causa, pero no podía. Se había estado diciendo a sí mismo, "No es nada, es el viento en la chimenea, es sólo un ratón corriendo en el piso," o, "es un grillo que ha cantado sólo una vez." Sí, se había tratado de confortar sí mismo con estas suposiciones; pero fue todo en vano. Todo en vano, porque la Muerte aproximándose a él, lo había acechado con su sombra negra y había envuelto a la víctima. Y era la influencia fúnebre de la sombra no percibida lo que le hizo sentir, aunque no veía ni oía, sentir la presencia de mi cabeza dentro del cuarto.

Cuando hube esperado un largo tiempo muy pacientemente sin oír que se recostara, resolví abrir un poco — una muy, muy pequeña rendija en la linterna. Así la abría — ustedes no pueden imaginar qué tan sigilosamente, sigilosamente - - hasta que al fin un único rayo tenue como el hilo de una araña se disparó desde la rendija y cayó sobre el ojo de buitre.

Estaba abierto, bien, bien abierto, y me puse furioso al observarlo. Lo vi con perfecta precisión — todo un azul sombrío con un horrendo velo encima que heló la misma médula de mis huesos, pero no pude ver nada más de la persona o cara del viejo, ya que había dirigido el rayo como por instinto precisamente sobre el punto maldito.

¿Y ahora, no les he dicho que lo que ustedes confunden con locura no es sino la hiperestesia de los sentidos? ahora, digo, vino a mis oídos un sonido apagado, sordo, penetrante, así como el de un reloj envuelto en algodón. Reconocí ese sonido también. Era el golpeteo del corazón del viejo. Aumentó mi furia como el golpeteo de un tambor estimula al soldado en el coraje.

Pero aún así me contuve y me quedé quieto. Apenas respiraba. Sostuve la linterna inmóvil. Traté de mantener lo más firmemente que pude el rayo sobre el ojo. Mientras tanto el compás infernal del corazón aumentó. Creció más rápido y más rápido, y más fuerte y más fuerte, cada instante. ¡El terror del viejo debe haber sido extremo! Se hizo más fuerte, digo, más fuerte cada momento! — ¿me entienden bien? Les he contado que soy nervioso: y sí lo soy. Y entonces a la hora muerta de la noche, en el silencio terrible de esa casa vieja, un ruido tan extraño como ése me excitó a un terror incontrolable. Pero aún así, por algunos minutos más me contuve y me quedé quieto. Pero el golpeteo se hizo más fuerte, ¡más fuerte! Pensé que el corazón iba a estallar. Y ahora una inquietud nueva se apoderó de mí — ¡el sonido sería oído por un vecino! ¡La hora del viejo había llegado! Con un gran alarido, abrí la linterna y salté dentro del cuarto. Él gritó una vez — solamente una vez. En un instante lo arrastré al piso, y tiré la pesada cama sobre él. Entonces sonreí alegremente, al ver el acto tan bien hecho. Pero por muchos minutos el corazón siguió latiendo con un sonido ahogado. Esto, sin embargo, no me molestó; no podría oírse a través de la pared. En algún momento cesó. El viejo estaba muerto. Saqué la cama y examiné el cadáver. Sí, él estaba muerto, bien muerto como una piedra. Puse mi mano sobre el corazón y la mantuve allí varios minutos. No había pulsación. Bien muerto como una piedra. Su ojo ya no me molestaría más.

Si todavía me creen loco, ya no lo pensarán cuando describa las precauciones sabias que tomé para el ocultamiento del cuerpo. La noche pasaba, y trabajé rápidamente, pero en silencio. Lo primero que hice fue desmembrar el cadáver. Corté la cabeza. Después, los brazos. Después, las piernas.

Levanté tres de las tablas del piso del cuarto, y deposité todo entre las maderas. Luego reemplacé las placas tan hábilmente tan hábilmente, que ninguno ojo humano — ni siquiera el suyo — podría haber detectado algo fuera de lugar. No había nada para lavar — ninguna mancha de ningún tipo — ni un rastro de sangre -. Había sido demasiado cuidadoso para que eso ocurriera.

Cuando había llegado al fin de estas labores, eran las cuatro en punto —aún oscuro como a medianoche. Cuando la campanada señaló la hora, hubo un golpe en la puerta de calle. Bajé para abrir con el corazón alegre, —porque ¿qué había de temer yo ahora? Entraron tres hombres, quienes se presentaron, con perfecta suavidad, como oficiales de policía. Un grito había sido oído por un vecino durante la noche; la sospecha de algún crimen se había despertado, la información había llegado a la oficina de la policía, y ellos (los oficiales) habían sido enviados para investigar las propiedades.

Sonreí, — ¿porque qué había yo de temer? Les di la bienvenida a los caballeros. El grito, dije, fue mío en un sueño. El viejo, mencioné, había partido al campo. Llevé a mis visitantes por toda la casa. Los invité a que buscaran —que buscaran bien. Los conduje, en un momento, a su habitación. Les mostré sus tesoros, seguros, inalterados. Con el entusiasmo de mi confianza, traje sillas al cuarto, y les rogué que descansaran aquí de sus fatigas, mientras yo mismo, con la osadía salvaje de mi triunfo perfecto, coloqué mi propio asiento en el mismo lugar sobre el que descansaba el cadáver de la víctima.

Los oficiales estaban satisfechos. Mi comportamiento los había convencido. Yo estaba particularmente tranquilo. Ellos se sentaron y mientras yo contestaba animadamente, charlaron de cosas familiares. Pero, mientras tanto, sentí que me iba poniendo pálido y deseé que se fueran. La cabeza me dolía, y me imaginé un zumbido en mis oídos; pero ellos aún estaban sentados, y aún charlaban. El zumbido se hacía más claro: hablé desenfrenadamente para conseguir librarme de lo que sentía: pero continuó y ganó carácter definitivo — hasta que, en un momento, descubrí que el ruido NO estaba dentro de mis oídos.

Sin duda que ahora me puse muy pálido; pero hablé más fluidamente, y en voz más alta. Sin embargo el sonido aumentó — ¿y qué podía hacer? Era un sonido apagado, sordo, penetrante — muy parecido al que hace un reloj envuelto en algodón... Me costaba respirar, y sin embargo los oficiales no lo oían. Hablé más rápido, más vehementemente pero el ruido constantemente aumentaba. Me levanté y argumenté sobre tonterías, en un tono alto y con gesticulaciones violentas; pero el ruido constantemente aumentaba. ¿Por qué no se iban ellos? Recorrí el piso de aquí para allá con pasos pesados, como si me excitaran a la furia las observaciones de los hombres, pero el ruido constantemente aumentaba. ¡Oh Dios! ¿Qué podía yo hacer? ¡Lancé espuma — enloquecí — maldije! Movía la silla en la que había estado sentado, y la hacía rechinar sobre las tablas, pero el ruido se levantaba sobre todo y continuamente aumentaba. Se hizo más fuerte — más fuerte — ¡más fuerte! Y todavía los hombres charlaban gratamente, y sonreían. ¿Era posible que no lo oyeran? ¡Dios Todopoderoso! — ¿nada, nada? ¡Ellos oían! — ¡ellos sospechaban! — ¡ellos SABÍAN! — ¡ellos se estaban burlando de mi horror! — esto pensé, y esto pienso. ¡Pero cualquier cosa era mejor que esta agonía! ¡Cualquier cosa era más tolerable que este desprecio! ¡Ya no podía soportar más esas sonrisas hipócritas! ¡Sentí que debía gritar o morir! — y ahora —otra vez —¡escuchen! ¡Más fuerte! ¡Más fuerte! ¡Más fuerte! ¡MÁS FUERTE! —

"¡Villanos!" grité, "¡no disimulen más! ¡Admito el acto! — ¡arranquen las tablas! — ¡aquí, aquí! — ¡es el latir de su horrible corazón!"

marzo 11, 2006

NINTENDO... PUERTA HACIA LA FANTASIA








Super Mario es sin duda hoy en día uno de los personajes s populares y reconocibles a lo largo y ancho del planeta. Quizá ya a estas alturas que los video-juegos facturan más que Hollywood, y que el contenido subersivo de índole fascista y las pedndejas canciones que hacen que Disney esté de capa caida, se podría afirmar que Super Mario es incluso más popular que Mickey Mouse. Lo que el populacho no sabe es que el mundo colorido, mágico y surrealista de los video-juegos provienen principalmente de los alucinógenos. La apología a las drogas de esta índole en gran cantidad de juegos del personaje es clara y explícita, como veremos a continuación, observando la evolución de Mario en el tiempo.

La primera aparición de Mario en la historia del video-juego, fue en el famoso título Donkey Kong, que aparició en arcade allá por el año 1981.En este juego, nuestro amigo (aún sin nombre) debía rescatar a su novia (todavía no era princesa) de las garras de un mono esquizofrénico que no se como cojones habría llegado a parar a lo alto de un edificio en construcción con infinidad de barriles en el último piso. No hace falta hablar demasiado de este juego, es otro gran clásico de la época, ademas de tener una versión, quizá la más popular de todas, en una de esas viejas maquinitas con dos pantallas LCD que usaban pila de botón y que causaban furor entre los infantes antes de que naciera la Game Boy.

En la segunda parte del Donkey Kong, Donkey Kong Jr., el pequeño bigotudo (todavía sin nombre) aparecía como malo malvadísimo que tenía en la selva enjaulado al mono esquizofrénico en lo alto de un árbol. No sabemos cómo cojones había llegado el cabrón hasta ahí arriba, cargando con la jaula del mono enorme, pero lo que sí sabemos es que por primera y última vez, Mario es el malo del juego. Esta vez, el hijo del mono es el protagonista que debe salvar a su padre.


En 1983, por fin llegamos al primer juego de Mario como Mario, su estreno como héroe de primera fila. Aquí, ya descubierto como el fontanero trabajador que es cuando no está de viaje, debíamos de despejar las cloacas y las cañerías de una serie de bichos como insectos, tortugas o abejas. Por primera vez aquí aparece también Luigi, el hermano del alma, secundario por excelencia pero no por ello menos drogadicto.

Un año después apareció Super Mario Bros. ¿Hay alguien en todo occidente que no haya probado este juego en una NES, clónica o no clónica? El primer super ventas de la historia del video juego, la aparición de este juego vino a la par que la consola de 8 bits de Nintendo, suponiendo la creación del primer personaje famoso, reconocible y capaz de vender infinidad de mercancia, catapultando el imperio Nintendo hasta donde esta ahora. ¿Pero, por qué? ¿Qué tiene este juego que lo haga ser tan bueno? O mejor planteado, ¿que clase de sustancia llevó a Shigeru Miyamoto a parir semejante obra de arte? Como todos bien sabemos, en Super Mario Bros, nuestro fontanero bigotudo favorito debía rescatar a una princesa de las garras del malvado Bowser, un ¿galápago punk? ¿dragón? ¿tortuga con mal aliento? que siempre se obsesiona con la jodida y cursi princesa. Para llegar hasta su amada, el hombrecillo debía pasearse por mundos con ladrillos que flotan en el aire, champiñones que andan y tortugas de colores varios, recorrer castillos y fortalezas, mundos acuáticos y bosques de champiñones planos. Y todo ello acompañado de champiñones adornadotes con brazos y piernas que te van animando el camino.

A partir de este juego, las sucesivas secuelas en la NES de 8 bits, en Super Nintendo, en N64, en Game Boy y en cualquier otro aparato de la compañía nipona, incluidas las variantes como el Mario Kart, las setas y las flores han sido items que siempre han aparecido, y la cuadrilla de personajes y malos, así como el mundo mágico y colorido. En Super Mario 64, uno de los mejores juegos de la historia si no el mejor, podemos observar cómo sería dicho mundo en 3D. A diferencia de una simple conversión del clásico juego de plataformas a la tercera dimensión, con un resultado final que podría ser del estilo de Crash Bandicoot, el mundo recreado en 3D para Mario, viene a ser un Tomb Raider infantilizado, que mantiene infinidad de elementos de los juegos anteriores pero recrea un mundo increíblemente mágico y subversivo.



Bien. Analicemos hasta ahora: Un fontanero. Italiano. Fontanero, por si alguien no se ha enterado. Vive con su hermano. ¿Donde aparece, de pronto en la vida de un fontanero italiano, una princesa? ¿Como pasa el wey de limpiar cañerías de insectos a un mundo tan colorido y mágico? Efectivamente, como todos lo habrán pensado: las drogas. Los dos elementos clave que dan poder a Mario en este juego son: las setas y las flores. Cuando se come una seta, Mario se hace grande ¿?. Cuando se come una flor, Mario dispara bolas de fuego. ¿¿?? Como todo el mundo sabe, en los video-juegos, sobre todo en los antiguos de plataformas, no se busca ni muchísmo menos la realidad, como podemos observar en los Donkey Kong. Pero no es lo mismo un mono que llega hasta arriba de un edificio con infinidad de barriles, que semejantes alimentos con propiedades tan curiosas a la par que sospechosas.



La seta que da poderes a Mario es demasiado similar a la Amanita Muscaria, alucinógeno por excelencia, compañero de gnomos y hadas, presentes en la literatura fantástica y una de las drogas más antiguas que la humanidad conoce. No hay duda. Tallo blanco, capuchon rojo con bolitas blancas. Como se puede ver en la imagen, si no es una Amanita Muscaria no hay seta en todo el reino de los hongos que sea más parecida.





La flor no es tan evidente. Es más, el diseño de la flor varía enormemente de un juego a otro, pero probablemente la idea parta de la flor que crece en el cactus del peyote. Una de las últimas creaciones de Nintendo donde sale el fontanero, Super Smash Brothers, tiene como item la clásica flor que permite usar el fuego, y esta es bastante similar a la flor del peyote.



También la hoja con la que Mario vuela por primera vez, en Super Mario Bros 3 para NES, está relacionado con los alucinógenos. La ayahuasca, planta cuya corteza es un potentísimo psicotrópico, luce unas hojas de color verde, casualmente del color que sale en el menú del mapa. No obstante en el juego la hoja es de color marrón. ¿Puede ser coincidencia, también? El color marrón es el de la corteza de la ayahuasca.



La estrella que hace invencible a Mario también tiene su referencia en el catálogo de alucinógenos que nos ofrece la Madre Naturaleza. El Anís Estrella, variante del anís que crece en América, se toma habitualmente en infusión y si bien no es un alucinógeno en cantidades habituales, una indigestión del mismo produce delirios y alucinaciones severas.









Hasta aquí podíamos estar sacando el tema de lugar, sin duda, pero la prueba definitiva esta aquí. En el juego Paper Mario, de la Nintendo 64, aparecen por el bosque, y más sospechosamente, en las casas de los goombas, en las despensas, una nueva clase de setas con una forma y color nuevos con respecto a cualquier otro juego de Mario. Sin embargo, se puede reconocer demasiado claramente como Psylocibe Cubensis, la otra seta alucinógena por excelencia. En este juego estas setas son simples detalles, y a la vez son más parecidas que nunca a las setas alucinógenas de verdad.



¿Simples coincidencias? El toque divino, mágico, lo que hace tan superiores a los juegos de Nintendo, el lugar de donde sacan tanta imaginación, no puede ser otro. ¡Pues claro!¡Las setas!














febrero 25, 2006

Quod vitae sectabor iter ?

A propósito de los cuatro meses… pues sucede que el día de la bandera, ósea ayer, me doy cuenta que poco a poco voy superando los temores plantados a causa de mis “buenos” hábitos y que el médico tenía razón en decirme lo que me dijo en su debido momento.

Por otra parte, hace unos días me encontré con una compañera de la prepa que hacía años no sabía absolutamente nada de ella y por raro que parezca, la encontré profundamente bella, no hablo de lo físico en su totalidad, pues de eso no queda duda; es sólo que después de tanto tiempo sin ver a alguien, al momento de verla nuevamente, la memoria trae aquella impresión con la que se quedó hace ya mucho y trata de ajustarla al momento, pero desde mi muy personal punto de vista, esto puede resultar totalmente desconcertante, sin embargo y para mi buena fortuna, siempre he tenido una buena impresión de esa persona, así que no me costó mas que unos minutos reconstruir la nueva impresión y hacer de ese encuentro una charla muy amena y como es casi una regla de un rencuentro, comenzar a rememorar personas, situaciones, momentos, objetos, sentimientos y demás cosas que en su tiempo compartimos y que nos afectaron o tuvieron incidencia en nuestras existencias, después del obligado protocolo de remejoramiento, llegó la actualidad, y por supuesto vinieron los buenos comentarios y el intercambio de información para estar en contacto.

Ahora voy a seguir “escuchando” a mi compa "descartes"...

MALDICIÓN DE MALINCHE


MALDICIÓN DE MALINCHE

Gabino Palomares



Del mar los vieron llegar

mis hermanos emplumados

eran los hombres barbados

de la profecía esperada.

Se oyó la voz del monarca

de que el Dios había llegado

y les abrimos la puerta

por temor a lo ignorado.

Iban montados en bestias

como demonios del mal

iban con fuego en las manos

y cubiertos de metal.

Sólo el valor de unos cuántos

les opuso resistencia

y al mirar correr la sangre

se llenaron de vergüenza.

Porque los dioses ni comen,

ni gozan con lo robado

y cuando nos dimos cuenta

ya todo estaba acabado.

En ese error entregamos

la grandeza del pasado

y en ese error nos quedamos

trescientos años esclavos.

Se nos quedó el maleficio

de brindar al extranjero

nuestra fe, nuestra cultura

nuestro pan, nuestro dinero.

Y les seguimos cambiando

oro por cuentas de vidrio

y damos nuestra riqueza

por sus espejos con brillo.

Hoy en pleno siglo XX

nos siguen llegando rubios

y les abrimos la casa

y los llamamos amigos.

Pero si llega cansado

un indio de andar la sierra

lo humillamos y lo vemos

como extraño por su tierra.

Tú, hipócrita que te muestras

humilde ante el extranjero

pero te vuelves soberbio

con tus hermanos del pueblo.

¡Oh, Maldición de Malinche!

¡Enfermedad del presente!

¿Cuándo dejarás mi tierra?

¿Cuándo harás libre a mi gente?

febrero 11, 2006

hola a todos...

Pues como no hay plazo que no se cumpla, estoy aquí detrás del monitor y puedo decirles que estoy bien, al menos mucho mejor que antes, ahora tengo otra concepción de las cosas y me considero un poco más allá en la carrera incesante de la vida.

Después de muchas tardes bizarras llenas de ese no sé qué que eriza la existencia, puedo escribir un poco mejor y seguir con este proyecto.

Por ahora no tengo mucho que decir pero espero poder hacerlo en la brevedad posible…

Mientras unas imágenes…

noviembre 09, 2005

Gracias...

Definitivamente hay momentos en los que no quisieramos existir, pero creo que no se trata de eso, sino de encontrarle la chispa, el saborsito a esta nuestra existencia, que si bien no nos agrada mucho, debemos llevarla con mucho orgullo y tratar de no caer, al menos no mucho...

Quiero darle las gracias a Neto, mi fiel lector, al menos creo que es el único, pues sólo él pone sus mensajes... así que gracias mi Neto, llevas por buena senda tu filosofada...

Entre otras tantas cosas, les comento que estos días me he alejado de mi blog, pues mi lucha interna aún se está llevando a cabo y espero que termine pronto, pero no se preocupen, estoy bien, al menos me siento mucho mejor en comparación de aquellos días...

Les sigo debiendo las fotos de los atardeceres en manzanillo, pues mi prima tiene la memoria y no me la ha prestado la muy jija... así que en cuanto me la facilite, las trepo.

Por cierto, mañana juega Filosofía contra sepa quienes, se pondrá bastante botana, así que les contaré que tal nos fue, por el momento es todo y nos vemos luego...

noviembre 01, 2005

..."y estoy aqui"...

Por raro que parezca, creo que el descansar un poco en mi obra, me dio un poco de espacio para poder tomar el control de algo que estaba saliéndose de control. Después de pasar días muy pero muy raros, aunque antes haya dicho que esos días que estaba viviendo eran raros, no son nada en comparación con esa sensación que sale de lo más profundo de mi pecho e inunda cada átomo de mí, apoderándose de mis pensamientos y de mi ser físico.

Ahora que veo un poco más claras las cosas y que puedo decir que me encuentro en una etapa de cambio y rencuentro conmigo mismo y con todo en cuanto existe (no hablo solamente de lo material, sino de todas las emociones y sensaciones que un humano puede llegar a experimentar y a las cuales uno se encuentra totalmente adaptado), me siento raro, un poco ajeno a este mundo que gira y gira sin detener su paso y sin importarle lo que pase ni lo que deje de pasar.

Han pasado ya varios días desde que decidí dejar mi antiguo estilo de vida para poder nacer nuevamente y llevar a cabo varios de los planes que tengo y tenía en mente desde hacia mucho tiempo. Creo ir dejando poco a poco las ataduras que me sujetaban a mi pasado, pero quiero que sepan que no es nada fácil, es como quitarme un pedazo de mi mismo. Es duro sin lugar a dudas, pero tengo la firme esperanza de poder hacerlo y creo que si lo lograré, pues mi familia me ha apoyado en mi decisión y sobre todo mi madre, esa mujer que siempre ha estado ahí y yo no me había percatado de lo mucho que aporta a mi existencia.

Ahora que mi alma está siendo liberada, considero justo el tomar las riendas de muchas cosas, primero mi sentir y mi manera de ver y vivir mi existencia, después vendrán otros cambios, mientras tanto seguiré es esta lucha por lograr adaptarme de nuevo a mi entorno y tratar de ser un ser despreocupado de las banalidades que antes me hacen mella en el tuétano. Sin embargo quiero decir una vez más que no es nada fácil y que he tenido que sacrificar muchas pero muchas cosas, y más que sacrificar lo veo como un intercambio, dejo a mis amistades y los antiguos hábitos para poder encontrarme a mi y a mis seres queridos y sobre todo descubrir el poder y el peso que puede llegar a tener una familia como la mía.

Es aquí donde he de expresar mi sentir y hacerle saber a mis amigos, conocidos y demás gente que en algún punto rozan su existencia con la mía, un poco de comprensión y apoyo, y que si de pronto notan que he cambiado mi manera de conducirme y de llevar una relación con ustedes, no es porque algo malo suceda, ni mucho menos porque tenga algo en contra suya, es solamente que atravieso por una etapa un tanto difícil y dura de llevar y solamente yo soy la persona que ha de sacarme de ese momentum y nadie más aunque así lo desee puede ayudarme de manera directa. El mayor apoyo que pueden darme es no reprochar mi actitud y procurar un ambiente ameno y libre de "cosas dañinas".

De esta manera es que termina un capitulo más y se abre otro (si, aunque suene cursi y trillado), pero es algo que tenia que decir. Hasta pronto...

octubre 12, 2005

de rencuentros y motocicletas...

Martes 11 de Octubre de 2005... Que raros son estos días, tan llenos de un sentimiento aniquilante que poco a poco se va desvaneciendo y deja tras de sí una estela de tranquilidad, que si bien no era para nada esperada, reconforta y transporta a un lugar mucho más tranquilo.

Hoy salí a las 5 de la facultad y decidí quedarme un rato en el campus a disfrutar de una tarde que ya pintaba un poco fuera de lo común. Sin embargo, por azares del destino me retire en compañía de unos cuantos compañeros al centro de la ciudad a visitar la pinacoteca de la "perversidad" de Colima. No tenía ni la menor idea de lo que me esperaba...

Sucede que me he encontrado con una persona a la que no veía hacia ya mucho tiempo y que pensaba había dejado de formar parte de mi atormentada existencia. Alcé la vista y la vi., sencillamente no podía creer que era ella. Pero si era, y de pronto la encontré más bella, llena de algo que hacia mucho tiempo que no percibía y mucho menos podía apreciar. Un hola salio de mi tartamudeante garganta y con un tono de asombro.

Cruzamos algunas palabras y pasamos a un lugar donde hay una especie de mini biblioteca y nos sentamos a charlar un poco. Deseaba tanto poder saber más de ella, de cómo le había ido, saber si todo este tiempo siquiera pensó alguna vez en mi, en mi existencia. La sorpresa vino cuando me dijo que me veía más delgado pero me notaba un poco "apachurrado", y cómo no habría de estarlo, si la existencia es una carga dura de llevar y mucho más complicada de entender.

Seguimos con la tan amena charla y de pronto pude sentir como de mi interior comenzó a emanar un sentimiento muy raro y pocas veces sentido, este sentimiento me llenaba de unas tremendas ganas de romper en llanto y contarle cuan amarga ha sido la cuesta y a la vez sentía la necesidad de explicarle dicho sentimiento.

Llegó el momento en que no pude resistir más y decidí huir cual cobarde, me despedí en tono poco cortés y emprendí la huida, de pronto escuche unas voces gritando mi nombre, acto seguido le atendí y me percate de que eran otros compañeros de la facultad. Decidí pues, irme con ellos y cruel destino, una amiga me ha pedido mi poco grata opinión acerca del mal de amores, a lo que respondí de la mejor manera que pude.

Después me dirigí a tomar el camión que se supone habría de traerme a casa, pero no tenía idea de lo que me esperaba...

Lo abordé y me senté cómodamente y comenzó el viaje, al llegar a una esquina el conductor cedió el paso a una camioneta y después arrancó, y fue justo en ese momento cuando una motocicleta salió de la nada y se impacto de frente con el camión, justo en el lado donde iba sentado.

Por fortuna no pasó a mayores, solo unos cuantos golpes al conductor de la moto y a su acompañante una muy buena quemada con el escape. Llegó la ambulancia y se llevo al conductor porque sentía un dolor en la pierna, una posible fractura. Mientras tanto, al chofer del camión se lo llevaron en calidad de detenido, lo cual me dejó pensando en como la vida puede cambiar de un momento a otro.

Sin embargo, qué puede hacer un simple humano ante tal situación... creo que sólo escribir acerca del tema y reflexionarlo un poco.

Pues me retiro, ha sido un día muy agitado y creo que necesito descansar, así que a dormir...



octubre 07, 2005

otro día no muy distinto a los demás...

Por qué es tan difícil andar el sendero, en veces esta pregunta me mata literalmente. Las cuestiones que parecen desapercibidas por los demás a mí me roban el sueño y me llenan de una especie de incertidumbre que carcome mis huesos lentamente, debilitando mi estructura.

Con respecto a mi relación con el mundo, puedo decir que si bien no lo entiendo completamente, al menos el pequeño pedazo que de él camino, creo conocerlo bastante bien, sin embargo, las personas a mi alrededor me resultan completos extraños. Algunas de esas personas han estado ahí por años y ni siquiera puedo saber si algo anda mal o si peor aún, algo que he dicho o hecho les lastima tanto como a mí el existir.

Creo que no es momento de decir nada, el silencio en este momento puede ser lo mejor y la soledad, esta pedante pero deliciosa soledad, una vez más será la vía del olvido y así podré conciliar el sueño para mañana existir sin desear hacerlo...

simplemente posteridad...


Irving, yo y Robert

Para los no filósofos... (alusión al post anterior)

Para los no filósofos

Algunos filósofos somos espíritus atormentados por la incertidumbre que produce el caminar a través de un largo y sinuoso camino con una vela encendida en la oscuridad:

Al caminar con una vela, la luz afecta las pupilas y sólo es posible ver lo que se encuentra inmediatamente delante de nosotros que es alumbrado por ella, lo demás que nos rodea permanece imperceptible a la deslumbrada vista, perdido en la intensidad de la oscuridad.

Creo que lo único que queda para seguir transitando ese camino lleno de obstaculos es apagar la vela, y dejar que las pupilas se acostumbren a la oscuridad... Sólo así se aprenderá a caminar entre las sombras y a discernir los contornos de los obstáculos.

¿Ya viste que hay afuera del cuarto? (Para los filósofos)...

Nadie se quiere deslumbrar al dejar todas las ventanas abiertas de un cuarto donde pega un sol de mediodía. Seria producto de la ignorancia cerrar todas ya que el cuarto se quedaría obscuro. Por naturaleza la razón dicta abrir solo las necesarias para evitar, como ya dije, deslumbrarse o peor aun una insolación. Generalmente la sombra es mas cómoda pero como a dicho Heidegger: El hombre necesita saciarse del misterio. Lo sensual, lo interesante y lo aventurero sería iluminar aquel cuarto abriendo la mayor cantidad de ventanas. Entre mas ventanas mayor iluminación, y no solo eso sino hasta pudieras encontrarte con aquel hermoso paisaje que se encuentra fuera del cuarto, pero tendrias que ponerte esos codiciados lentes obscuros ya que si te asomas podrías, no solo insolarte sino, hasta perder la vista.

octubre 05, 2005

será?

Este es un mensaje del PRI para todos ustedes....


En nuestro partido político cumplimos con lo que prometemos.
Sólo los imbéciles pueden creer que
no lucharemos contra la corrupción.
Porque si hay algo seguro para nosotros es que
la honestidad y la transparencia son fundamentales
para alcanzar nuestros ideales.
Demostraremos que es una gran estupidez creer que
las mafias seguirán formando parte del gobierno
como en otros tiempos.
Aseguramos sin resquicio de duda que
la justicia social será el fin principal de nuestro mandato.
Pese a eso, todavía hay gente estúpida que piensa que
se pueda seguir gobernando con las artimañas de la vieja política.
Cuando asumamos el poder, haremos lo imposible para que
se acaben las situaciones privilegiadas y el tráfico de influencias.
No permitiremos de ningún modo
que
nuestros niños mueran de hambre.
Cumpliremos nuestros propósitos aunque
los recursos económicos se hayan agotado.
Ejerceremos el poder hasta que
comprendan desde ahora que
Somos el PRI, la "nueva política".


Ahora leanlo de abajo hacia arriba...=)))

Cofradia y algunas otras cosas más...




ojojo ojojo que bonito es poder hablar asi...

Por raro que parezca esto es una especie de tributo a los momentos compartidos con los "compas" y que difícilmente se olvidaran, pues al dejar que transcurran sabemos que llevan implícitos la posteridad en nuestra memoria y sin querer pasan a formar parte de toda una existencia.

La verdad es que el hombre está hecho de sus recuerdos y si tomamos como muestra una frase de A. Lora que dice: "recordar es vivir y todos queremos vivir más", entonces se justifican muchos de los actos que a veces nos parecen un tanto penosos o no tan comunes.

Es raro pues a veces nos cuestionamos tanto acerca de un problema o situación que llegamos a un estado de pseudo conciencia abstracta donde por más que se quiere no se pude salir más que con ayuda, y aunque no lo queramos aceptar así es y qué le vamos a hacer...

vacas locas...

Pues cómo comenzar, la verdad no lo sé, pero al menos puedo decir que no me paso nada. Después de un día de escuela de lo más normal, me topé con un amigo y me comento de una situación y decidí ir en busca de algo de acción.

Cite al escuadrón de la muerte y nos dirigimos hacia lo que se convertiría en toda una aventura, por así llamarlo. Llegamos al lugar y nos dispusimos a caminar un muy buen tramo hasta llegar al lugar elegido. Cruzamos una cerca y comenzamos a subir un pequeño cerro. Estando arriba vimos unas lindas y amigables vacas, más no teníamos idea de que nos iban a atacar las muy hijas de... en fin, creo que aprendimos la lección de no acercarnos tanto, pero no es eso lo que me hace escribir mis hermanos, sino el comentarles el hallazgo que hicimos. Aún hay regalos de los dioses, nos encontramos tres hongos, sí, quedan algunos y sabemos donde están...

octubre 02, 2005

la hermosa muerte frente a mis ojos...

Sucede que hoy ha sido un día más en libertad, a la orilla del viento y de la tierra, el viento rozaba mi cara deseosa, en el ambiente se podía respirar la desventura de toda una especie. Pobres, pensé mientras daba la vuelta y mire hacia el horizonte. Camine y pude sentir una vez más en viento, esta vez golpeaba con fuerza casi obligándome a saltar.

Por fortuna pude contenerme y no terminar de una vez por todas con este sentir tan vacio y tan lleno de toda una vida. Corrí lejos de la orilla, sin embargo no pude mas que volver al mismo sitio, solamente que esta vez salte sin pensarlo. Al llegar a la orilla me impulse con todas mis fuerzas y literalmente volé por un instante. Fue la sensación más extraña y excitante jamás vivida.

La danza macabra sonaba a mí alrededor mientras veía al piso acercarse de manera alarmante y fue entonces cuando tomé la decisión, mantener cerrados los ojos, no despertar y ser participe de lo que jamás en mi vida podré olvidar... Una delicada figura que parecía estar en perfecta armonía con lo que le rodeaba, después de eso no puedo más que decir que: después ya nada es igual...

octubre 01, 2005

nomás por nomás...

Lo que parece ser una luz al final del camino cada día se va alejando más y más y sin querer la vida va de la mano con ella. No obstante aún sigo encontrando muchas cosas que me atan a este existir.

Hoy me fui a trabajar un rato en la mañana y cuando llegué a casa no me sentía muy bien como para ir a la facultad, así que decidí no asistir.

Tengo que aceptar que en estos días no me está yendo del todo bien y que posiblemente no vea algo estable en mucho tiempo, es por eso que debo ser paciente con respecto a esos temas...

Ya es fin de semana y creo que no tendrá nada de especial ni desbordante como los demás fines a los que estaba acostumbrado. Creo que es un proceso largo y un poco tedioso el que atravieso y es por eso que no puedo tener claridad ni mucho menos un juicio muy atinado. No creo que esto sea impedimento para vivir pero si creo que tiene que pasar lo más pronto posible, de lo contrario no sé si lo resista...